El despertar de la conciencia.

Recreación de la portada LA FERIA DE AYERBE, un siglo después. A partir de una pintura del artista oscense Ramón Acín Aquilué.

 

"La intuición es ese  sentido del que carecen

las computadoras y ordenadores, capaz en el ser 

humano de trascender el espacio y el tiempo".

 

                                              Albert Hofmann

 

 

El racionalismo y el intelectualismo son las enfermedades de  nuestra época que pretenden saberlo todo. Pero todavía hay muchas cosas por descubrir que la ciencia moderna desconoce actualmente, definiéndolas como imposibles, debido a nuestro corto y limitado punto de vista.

 

Mis padres, niños  de la vergonzosa Guerra Civil Española, originarios de  la comarca aragonesa de Ayerbe,  emigrarían  en su misma provincia a finales de los años cincuenta a la floreciente ciudad industrial de Sabiñánigo. En mi casa nunca se habló del pasado, era un tema tabú. Cuando mis padres fallecen  en el 2006 lo único que  conocía de mis  abuelos difuntos eran sus nombres.

 

Al nacer  me inscribieron con  el nombre de Mariano, el mismo nombre que tenía mi abuelo materno,  este fallecería igual que mis abuelos paternos dos décadas antes de  mi nacimiento y no guardo recuerdo alguno de ninguno de ellos. Ni tan siquiera un simple retrato fotográfico para poder percibir en él  reflejos  de mí mismo.

 

 Al tomar consciencia de mi  ignorancia a los 45 años de edad me sentí invadido por la melancolía. Tambien me sentia culpable; culpable por no haberme interesado en vida  de mis padres, aunque  lo cierto es que, para aquel entonces,  solo dos cosas cosas ocupaban    mi atención, el   trabajo   y el futuro de mi  familia. 

 

 Me sentía desalumbrado también porque era consciente que  ya no existía nadie que pudiera ayudarme en mi busqueda personal y los que existían no sabían, no podían o simplemente no querían.

 

Fue entonces cuando lejos de resignarme y abandonar por saber de mis orígenes inmediatos, disfrutaba contemplando muchas noches, antes de conciliar el sueño, unas encantadoras fotografías en blanco y negro  que descubriría en un sencillo libro catálogo titulado Huesca: Ferias y Mercados, donde salían fotografías que desde  que las observé por primera vez sin conocer el motivo me atraían considerablemente. 

El hombre mediante el recuerdo vuelve sobre sí mismo.

M.Buen assemblage, romana de libras 20x30 cm.

El artifice proyecta parte de su psique en la materia a través de objetos inanimados.

Marie-Louise von Franz

 

       

   "Solo cuando la verdad va acompañada de una experiencia

   existencial, emocional, se vuelve suficientemente fuerte

   como para poder influir y transformar nuestra visión del mundo".  

                                                  

                                                                               Albert Hofmann

 

Cada uno de nosotros afronta un destino. Nacemos en este universo, crecemos, jugamos, nos enamoramos, trabajamos, envejecemos y al final de nuestras vidas nos enfrentamos a la muerte.  Talvez rebuscando en nuestros orígenes olvidados sin razón, encontremos señales evidentes para averiguar la verdad a la constante lucha por la supervivencia, a la precariedad de la propia vida humana y a la constante presencia y angustia por la muerte

Conociendo y asimilando el pasado podemos ir más allá del mundo del que formamos parte.

Portada del libro Huesca: Ferias y Mercados. Publicado por la Diputación Provincial de Huesca en el año 1990.

 

Algunas veces tenía la fantástica ilusión de encontrar entre las multitudes que veía en las rancias imágenes algunos de mis ignorados abuelos. Siendo  por otro lado muy consciente que se trataba solo de  un sueño, un  extraño delirio que me ensimismaba y me hacía sentirme bien.

 

 Era tanta la  pasión que albergaba por esas instantáneas de la Feria de Ayerbe, que de habérseme manifestado un enigmático ente para ofrecerme la  información que solo dioses podían facilitarme, la hubiese aceptado de muy buen grado sin vacilar, dispuesto a solventar el favor incluso con lo más valioso que contaba, mi propia vida.

 

Las  reveladoras instantáneas eran obra de Ricardo Compairé Escartín, el más grande de los pioneros de la fotografía en la provincia de Huesca. Compairé las perpetraría en los primeros años del pasado siglo XX, coincidiendo con la celebración de la desaparecida Feria anual de “San Mateo” que se  celebraba en la ancestral villa de Ayerbe desde la baja edad media.

 

Las fotografías las descubriría casualmente de la mano de don Carlos Compairé Fernández, curiosamente el benjamín del insigne fotógrafo populista Ricardo Compairé Escartín.

 

 Don Carlos Compairé Fernández, catedrático de veterinaria y residente en Madrid, me obsequiaria en agosto de 1993   con el libro editado por la Diputación  Provincial de Huesca titulado “Huesca: Ferias y Mercados” donde aparecen junto a otros pioneros de la fotografía en Aragón,  reveladoras instantáneas logradas por su añorado padre en los primeros años del pasado siglo XX.

 

El libro-catálogo, con casi dos centenares de  rancias imágenes  en su interior, sería en señal de gratitud por la instalación del  alumbrado que le hice en el jardín  de su casita de campo ubicada en los límites de la villa alto aragonesa de Fiscal,  donde Carlos pasaba junto a su esposa Fany las vacaciones estivales.

 

La audacia es sensacional, poder y magia en sí misma.

Mariano Buen "Evolución" Assembrage Objetos encontrados 60 X40 cm.


Todo tiene un alma secreta que guarda silencio con más frecuencia que habla.

Marie-Louise von Franz


 

Cuando visité ilusionado en el 2006 por primera vez la fototeca Provincial de  la Diputación de Huesca buscando información sobre las fotografías que Compairé realizó en la Feria de Ayerbe, recuerdo que volví a casa un tanto desencantado.

 

En la fototeca Provincial no contaban con la información  que precisaba para iniciar la búsqueda. Necesitaba conocer el año en el que Compairé realizó las instantáneas de la Feria, pero solo pudieron decirme que posiblemente correspondía a la  segunda década del pasado siglo XX, sin  precisar la fecha exacta. La única información fehaciente que me dieron en la fototeca fue la  cámara fotográfica  con la que Compairé tomó las instantáneas de la Feria, se trataba de  una Thornton Pickard de  placas de cristal de (6 X 9) centímetros.

 

Tras la visita a la fototeca  tomé consciencia de lo complicado que era para mí acometer  una investigación de ese tipo, sin tener noción alguna de por dónde empezar. Con lo único que tenia era una necesidad vital de saber quien era y de dónde venía. Lejos de resignarme y abandonar mi inverosímil propósito  decidí seguir adelante comprometiéndome conmigo mismo, entregando mí cuerpo y alma en el   delirante empeño.

 

Con los años  y a través de  las fotografías de Compairé he experimentado algo trascendental. Esto es que  en el momento que uno se compromete la Providencia también lo hace para ayudarte; aparecen todo tipo de imprevisibles incidentes, coincidencias significativas o sincronicidades y ayuda material que ningún ser humano podría soñar o imaginar que llegaran a producirse de tal manera.

 

 

 

Encontrar la verdad es encontrarle sentido a la vida.

Recortes de las instantáneas realizadas por Ricardo Compairé el sábado 18 de septiembre de 1920 en la Feria de Ayerbe. Donde aparecen en las paginas del libro catalogo diez miembros de mis orígenes más inmediatos.

 

En la ultima década  la Providencia me ha revelado con pruebas irrefutables, en cuatro  de  las fantásticas  instantáneas de la Feria de Ayerbe  que aparecen en las paginas 30, 47, 56 y 59 a diez parientes de mí familia.

 

Entre los  parientes reconocidos se encuentran  mi abuelo paterno  natural de Piedramorrera Ildefonso Buen y Cinto a los 38 años de edad.

 

También se hallan los abuelos maternos de mi madre,  naturales de Biscarrués Vicente Vinué Polo de 52 años de edad y Vicenta Andre Ena de 42.

 

Junto a los abuelos maternos de mi madre, aparecen también sus cinco hijos, Orosieta de 2 años de edad, Vicenter de 5, Antonio de 10, Pascuala de 15 y mi abuelo Mariano de 21 años de edad recién cumplidos.

Mí abuelo Mariano el padre de mi madre es mí doble transgeneracional compartimos la misma alma, el mismo espíritu.

Mariano Vinué André falleceria cruelmente asesinado en el campo de exterminio nazi de Gusen (Mauthausen) a los 42 años de edad. Dos décadas despues de ser condecorado en la vergonzosa Guerra de Africa, tras el trágico "Desastre de Annual" con la medalla de Alfonso XIII y la cruz de plata con el distintivo rojo; la más alta condecoración otorgada por el Gobierno de España en tiempo de Guerra.

Mi abuelo Mariano  en la instantanea de Compairé es un reflejo de mi propio espíritu, que se  me revelo misteriosamente a tráves de la intuíción. 

No lo digo yo, lo dice  la investigadora Anne Ancelin Schutzenberger en su popular obra titulada "Ay mis ancestros!" Anne  Ancelin es la mayor referencia en el estudio de la Transgeneracional,

También aparecen en las reveladoras instantáneas  de Compairé mí abuela materna Manuela Torralba Acín natural de Piedramorrera a los 18 años de edad.

 

Como creen teósofos, budistas y cabalistas   la muerte  no existe. Existe  la voluntad radiante, es decir  la conciencia transmutada, que vuelve nuevamente en otro cuerpo, lo creamos o no, prueba autentica de ello es mí evidente experiencia. 

 

Compartir  la  extraordinaria  experiencia a traves de  las  reveladoras instantáneas de Compairé es mi propósito,  para ayudar a comprender  el increíble potencial que cada uno de nosotros llevamos dentro capaz de trasmutar el tiempo y el espacio.

 

 "Estoy seguro de que he estado aquí, tal como estoy ahora, mil veces antes, y espero regresar otras mil veces más".

                                                                                 Goethe

 

 " Mi doctrina es: Vive de tal modo que llegues a desear vivir otra vez, éste es tu deber, ¡porque reviviras de todas formas!

                                                                           Nietzsche

 

El secreto del mundo es que todas las cosas subsisten y no mueren; tan sólo se retiran y desaparecen de nuestra vista para regresar más Tarde. Nada muere; los hombres fingen estar muertos y tienen que aguantar la parodia de sus funerales y afligidas necrológias, y ahí están, de pie, mirando por la ventana, sanos y salvos, con un nuevo y extraño disfraz.

                                             

                                          Ralph Waldo Emerson

 

 

 

 

Cuando ocurre lo imposible. I Parte.

Textos y bocadillos Luis Pérez Gella.
Musica, "Reminiscencias" de Nacho Acín.

Pagina 36 puesto de cebollas en la plaza Baja, frente al Palacio, antigua casa de los señores de Urriés.

música "Reminiscencias" de Nacho Acín.

Pagina 37 y 189, puesto de calderos en la plaza Alta.

Música "Reminiscencias" de Nacho Acín.

Pagina 40, el mercado de los cerdos en la plaza Alta.

Música "reminiscencias" de Nacho Acín.

Pagina 150, puesto de melones, al inicio de la plaza Baja.

Música "Reminiscencias" de Yako Gutier

Pagina 38, puesto de ajos al fondo de la plaza Baja.

Música "Reminiscencias" de Carlos Gonzalbo

Pagina 40, puesto de refrescos al inicio de la plaza Alta, tras el Palacio.

Música, "Reminiscencias" de Nacho Acín.

RICARDO COMPAIRÉ I

RICARDO COMPAIRÉ II

Intercambio de noticias, pagina 44

Ayerbe, plaza Baja.

Puesto de ajos y cebollas. Pagina 36

Ayerbe. plaza Baja.

Contraluz en la feria de cerdos. pagina 41

Ayerbe, Plaza Alta