NI ODIO NI OLVIDO

Te advierto, quien quiera que fueres, ¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias?  En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros.  ¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses.

         Inscripción hallada en el antiguo Templo de Delfos.

El la primera fotografía aparece mi abuelo Mariano Vinué André allá por el año 1921 con 21 años de edad. Héroe a la fuerza sería condecorado con la medalla de Alfonso XIII y la Cruz de plata al valor militar por defender durante la Guerra de África, tras el trágico “Desastre de Annual,” los intereses de los grandes capitalistas españoles.

Mariano, en el año 1939, tras perder la Guerra Civil Española, se repatriaría en Francia junto a más de medio millón de civiles, soldados y simpatizantes del bando republicano. En el año 1940 durante la Segunda Guerra Mundial caería prisionero del III Reich y deportado con el número de prisionero 4.328 al campo de exterminio nazi de Mauthausen, dónde perdería la vida, 20 años antes de mí nacimiento, el 28 de noviembre de 1941 a los 42 años de edad.

La conciencia es esa voz interior que surge del propio ser y solo este puede escuchar.

 

Si la conciencia, como afirma la ciencia, es energía y esta ni se crea ni se destruye, ¿qué ocurre entonces con la conciencia cuando al morir abandona el cuerpo humano?

 

M. Buen 2006 Autorretratos.
Fotografía y Assemblage 50x70 cm. (objetos encontrados)

Trascender significa ir más allá del límite, más allá de la muerte.

M. Buen 2010 “La Muerte Lúcida”. Medidas 12 x 30 centímetros.
A partir de un crucifijo de plástico similar al marfil que siempre vi colgado encima de la cabecera de la cama, en el dormitorio de mis padres.

Solo conozco una libertad y es la libertad del alma.

              Antonie de Saint-Exupéry

 

Para descubrir y explorar nuevas leyes de vida, debemos saltar hacia la comprensión más allá del pensamiento.

La única forma de perder el miedo a la muerte, para sentirnos  libres, solo es viable adquiriendo la  certeza absoluta de la  propia transmutación.

Tener  la convicción plena de que la muerte no existe, como  la entendemos comunménte, solo es posible a través del conocimiento y la meditación.

 

 

 

 

 

La madera es el único material que permanece vivo tras la muerte física.

M. Buen 2008 “Luna crepuscular” 70 x 55 centímetros.

las cuatro tablas de pino  que forman el marco de la fotografía tienen varios siglos de antigüedad. Están armadas atesta con ensambles conocidos como cola de milano,  elaborados con la magnifica madera de boj. El marco lo engalanan  tres  atávicos símbolos egipcios  conocidos  como “Ankh” o cruz de la  vida, en oposición a la cruz latina o cruz de la muerte.

Los nervios del olfato llevan la información directamente a las regiones más  profundas del cerebro donde se regulan las emociones y muchas de las funciones básicas del cuerpo, haciéndonos recordar lo vivido, llevándonos a percibir emociones  y sentimientos   experimentados en vidas pasadas.

 “La vieja madera  de pino,  al ser marcada con un hierro rusiente, despide un humo gris  de  penetrante y agradable esencia, dejando signos que simbolizan la sabiduría y la muerte”.

                                           Juan Eduardo Cirlot

 

Pantocrátor teñido de azul

M. Buen Assemblage 50x60 cm, a partir de un Santo Cristo encontrado en un vertedero) El azul y el oro son dos colores contradictorios al mismo tiempo que se atraen se repelen.

El hombre tiene que liberarse de esos  símbolos atascados  que tratan de integrarlo  a  través del artificio en cualquier doctrina religiosa, encerrándolo en un estado de  total inmadurez. El hombre necesita avanzar hacia una época superior trascendiendo la psique y potenciando su sí-mismo individual.

Enanos de Jardín

M. Buen 1988 “Príapo el Dios de la buena suerte” Rama de boj 20 X 10 centímetros.

Príapo, hijo extraconyugal de Zeus  y  Afrodita,  era el Dios de la fecundidad y de la buena suerte, protector de huertos y jardines; era también un Dios deforme. Cuenta la leyenda que estando Afrodita  en avanzado estado de gestación, Hera, esposa de Zeus, celosa e irritada por los amoríos y las desventuras extramatrimoniales de este, le tocó el vientre y por ese motivo nació deforme el niño.  Afrodita, temerosa de las burlas de los  demás Dioses, le abandonó en el bosque. Y casualmente un bondadoso pastor lo encontró  adoptándolo en su humilde hogar. Parece ser que ese fue el motivo de ser el portador de la “buena suerte” atrayendo  con  su provocativa imagen el deseado influjo, de la fortuna, anulando  de alguna manera los maleficios  que pudieran perjudicar la salud  y las cosechas de los   sencillos campesinos.

 No hay que tener mucha imaginación para comprender la supresión de esta deidad fálica dentro del dogma cristiano. Sería sustituido por San Pancracio, según la  retorcida imaginaria judeocristiana,  el   venerable santo de la buena suerte. También sería relegado como el Dios de la fecundidad protector de bosques y jardines. Suplantándolo por un  gracioso enano, que carecía de un enorme pene fertilizador.  El resultado que ha llegado a nuestros días es una enclenque  y abúlica identidad en lugar de una figura sabia y poderosa.

El arte siempre nos lleva un pasito hacia delante, recordandonos lo que olvidamos, igual que lo hacen los enanos de jardín.

 

 

 

 

Arte y sufrimiento.

M. Buen 1994.”Ansiedad” Tarugo de roble 18 x38 centímetros

El artista, como todas las personas, sufre, y esta sensación cumple un papel fundamental en su creación. La actividad artística puede ser un instrumento para la superación del sufrimiento, o por el contrario, puede ser un motivo más de sufrimiento. Esto se produce en el momento en que el arte se convierte en un refugio espiritual,  un lugar donde huir,  lo que se distingue como inadaptación social.

Lo que fortalece y libera al artista y los seres humanos del sufrimiento es la capacidad de afrontar problemas. Sufrimos porque el sistema de creencias en el que hemos nacido y hemos sido educados es primitivo, alejándonos de nuestra íntima naturaleza espiritual.

 

Sufrir no es sinónimo de ser desgraciado, sino todo lo contrario, sufrir es sinónimo de apertura mental.

                                   Roberto Assagioli

La felicidad se encuentra en la ausencia del deseo.

M. Buen 2006 “Deseo”. Tarugo de boj 20 X 16 centímetros.

La conciencia evoluciona en ausencia del deseo, porque adquiere conocimiento.

Una de las diferencias más importantes que distinguen al ser humano entre los animales, es su conciencia; la capacidad de pensarse a sí mismo.

La trasformación de las energías sexuales instintivas en emociones y sentimientos.

M. Buen 2004 ”Resignación”
Tarugo de madera de boj 8 X 12 centímetros

 

“Un hombre que no halla pasado por el infierno de las pasiones no las habrá dominado todavía.

                                     Carl Gustav Yung

     

Los instintos sexuales se caracterizan precisamente por ser altamente susceptibles de ser sublimados, pudiendo cambiar su finalidad sexual por otra más remota y socialmente más apreciable. Toda esa cantidad de energía así preservada puede canalizarse  hacia las producciones psíquicas, y a ello seguramente  debemos los mayores logros culturales.

 

De las pasiones y de los apetitos nacen las virtudes, cuando estas pasiones son reguladas y equilibradas.

                                                                          Roberto Assagioli

Una profesión es siempre una desgracia una limitación y una resignación. Hermann Hesse

M. Buen 1998 “Muestrario de relegados mecanismos eléctricos”. 40 X 50 centímetros.

 

El arte es el lenguaje que habla al alma de cosas que son para ella el pan cotidiano, que solo puede recibir en esta forma”.

                                           Kandinsky

Trabajar en uno mismo es lo que trasciende, jugando siempre con lo que uno tiene, aprovechando los  propios recursos que disponemos a nuestro alcance.

 

Me interesan los objetos que dejan atrás las huellas y signos de su utilización; revelan muchas cosas sobre nosotros.

M. Buen / 1996 Bodegón. “A mi Padre” 60 x 60 centímetros.

El objeto que estorba: ese es el primer paso del arte; ese objeto que vive al borde de su existencia absurda y obstructora para ser incubado  con gracia de una nueva vida  e investido con la dignidad absoluta de lo irrelevante y postergado,  recordándonos quienes en realidad somos y de dónde venimos los hombres y las mujeres en los albores del tecnocrático siglo XXI.

El arte de nuestra época, como el arte de todas las épocas, es un reflejo de la manera de ser de la sociedad que lo produce, de su modo de ver y de entender la vida y el mundo.

El arte inmanencial  es todo lo contrario del arte trascendental y está constituido por obras que nos aparecen como el triunfo de la inmanencia, de la voluntad de permanencia, de la posesión, del apego, y que son la expresión de la victoria, del sinsentido de la muerte sobre el sentido de la vida. Entonces, entre el arte trascendental y el arte inmanente, podemos encontrar un matiz de valores que nos llevan a entender que el arte trascendental no es un objeto para alcanzar la felicidad, no es un fin, sino un medio, una fuerza o tensión vital que orienta al ser humano que desean tener una experiencia profunda que les permita acercarse a la verdad y suavizar el miedo a la muerte.

 

La belleza está en la elegancia de la sencillez.

M. Buen / 2002 “Maternidad Cucharilla sopera y cucharilla de café.

Una de las manifestaciones de la conciencia es la búsqueda de la belleza. La belleza está dotada de eminentes cualidades y características, tales como la transparencia expresiva, la verdad, la lealtad y la trascendencia.

 Los procesos creativos potencian al individuo como persona, estimulan la imaginación, fortalecen la inteligencia emocional, activan la percepción y  el conocimiento de la cotidianidad, mejoran nuestra calidad de vida y las relaciones que establecemos con los demás, para abrirnos a una nueva conciencia contemporánea basada en la responsabilidad y en la libertad.

Arte trascendental y arte contemporáneo.

M.Buen 1994 ¡inmortalidad! no gracias, no doy un céntimo por ella, prefiero ser mortal, como debe ser”.

Mediante el arte trascendental, el artífice intenta ir más allá del propio arte, más allá de la sensibilidad, más allá de la vida, incluso más allá  de la muerte.  Por esto, la diferencia entre el arte  trascendental y el arte contemporáneo estriba en que el  primero aspira a la eternidad como algo sagrado para superar la muerte y  el segundo,  transitorio y baladí, solo aspira a acumular dinero o prestigio personal. El arte contemporáneo vive humillado, utilizado exclusivamente para fines materiales.  Los mismos artistas se quejan de la indiferencia del espectador hacia sus obras, pero la mayoría de ellos no busca más que una nueva manera de crear cantidad de obras de arte sin entusiasmo, con el corazón frío y el alma dormida. Por eso el arte tiene que hacerse más radical en la organización de su material, puesto que los logros estéticos cada vez se devalúan más rápidamente con la reproducción y comercialización masiva.  El público, defraudado y desengañado, sin comprender nada, pierde el interés por el arte y le vuelve tranquilamente la espalda.

 

Racionalidad e intuición.

M. Buen 1997 “Racionalidad”.Tarugo de boj, 18 x 22 centímetros.

El agujero no es simplemente un agujero que atraviesa el bloque. El agujero simboliza el límite entre los dos mundos: el   mundo exterior perteneciente a la racionalidad y el  mundo interior  perteneciente a la intuición.

“La única aventura que al hombre moderno le queda por vivir es alcanzar el propio centro interior, estableciendo contacto con su inconsciente por él mismo y sin ayuda, tratando de conceder a la realidad viva del sí-mismo una cantidad constante de atención diaria, viviendo en los dos mundos a la vez  para gozar de una salud perfecta, tratando de equilibrar nuestros dos hemisferios cerebrales, dedicando como hemos hecho durante toda nuestra vida un tiempo a los valores externos que nos  trastornan y cautivan, pero permaneciendo  alerta a los indicios y signos del espíritu que utiliza el sí-mismo para trasmitirnos sus intenciones y orientarnos en la dirección correcta del curso de la vida, la misma dirección que  sigue  desde su creación la evolución del universo”.

                                                                            Carl Gustav Jung

Noche de luna llena bajo el viejo tejo.

M. Buen 2008 “La luna llena y el viejo tejo”. 70 x 20 centímetros.

 

La luz de la luna que ha servido de inspiración a miles de artistas desde los inicios de la humanidad, no es propia sino del sol.

 La luna se manifiesta como reflejo sagrado del “SI MISMO” es la encargada de transmitir al ser humano todo aquello que jamás podría alcanzar  con el conocimiento.

 La luna, como la Madre Tierra, aparece como muestra de verdades transcendentes que nunca podríamos alcanzar con solo el conocimiento. Por eso el culto lunar está de alguna manera asociado a la búsqueda directa de la verdad a la propia  introversión, al deseo de conocer el sentido oculto de la vida.

 El despertar de la  consciencia es el primer destello crepuscular de la nueva era espiritual que principiara a  transmutar  y regenerar la totalidad del ser humano en los albores del tecnocrático siglo XXI, siendo  un   acontecimiento  único, trascendental y el grito más sublime y revelador que jamás se haya sentido desde los principios de la humanidad.

 

EL SÍMBOLO DEL SI-MISMO

CONÓCETE A TI MISMO Y CONOCERÁS AL CIELO Y A LAS ESTRELLAS.