La cabezada

Ayerbe, plaza Alta. Ricardo Compairé Escartín, AFIAA, Diputación de Huesca.

Textos y bocadillos Luis Pérez Gella.

 

El cansancio y el  trajín de la feria favorece  que después de comer se amodorren algunos feriantes, aprovechando la falta de interés por vender o comprar.

 

El campesino que aparece en la imagen  se adormece junto a casa de Jos, “popular tienda de ultramarinos”, donde también se podían adquirir como se aprecia colgados sobre la puerta reclinatorios  para arrodillarse en la Iglesia.

 

El campesino sentado  en el bordillo de la entrada al callejón a casa de Pedro Miguel, aprovecha la sombra de la tarde,  para echar una breve siesta, popularmente conocida como   “cucada” o “cabezada”,  pero sin soltar  de sus manos la alforcha, la  bara y el ramal d’a burra.

 

La cabezada

Musica, Reminiscencias de Nacho Acín.