LA FERIA DE AYERBE. Un siglo después

Recreación de la portada LA FERIA DE AYERBE, un siglo después. A partir de una pintura del artista oscense Ramón Acín Aquilué.

 

Las rancias fotografías de la antigua "Feria de Ayerbe" las conocí casualmente de la mano de Carlos Compairé Fernández, el benjamín de Ricardo Compairé Escartín, el insigne fotógrafo populista que las realizó a primeros del ajetreado siglo XX, coincidiendo con la celebración de la antigua Feria anual de "San Mateo" que se celebraba en la villa aragonesa de Ayerbe entre el 17 y el 21 de septiembre.

 Carlos Compairé profesor de veterinaria en la Complutense y su gentil esposa Fany, residentes en Madrid, pasaban las vacaciones estivales en una casita de campo situada en un paraje de ensueño a la orilla del río Ara por la carretera que lleva a Boltaña, entre la villa de Fiscal y la aldea de Arresa. Allí fue donde por primera vez un soleado día de agosto del año 1993 contemplaría las rancias imágenes que aparecen en el libro- catálogo “Huesca Ferias y Mercados”, donde salen en las primeras páginas del libro casi medio centenar de instantáneas perpetradas en la desaparecida Feria de Ayerbe.

Tras adquirir entusiasmado a los pocos días un ejemplar del libro-catálogo en la librería Broto de Huesca, este permaneció varios años sobre mi mesilla de noche. Observar las rancias imágenes en blanco y negro de la desaparecida Feria de Ayerbe me deleitaba, recreándome con ellas y soñando encontrar entre las multitudes alguno de mis ignorados abuelos. Era algo que me entusiasmaba, sosegándome tras un larga jornada de trabajo.

Estas antiguas fotografías era el único vínculo que existía con mis ignorados orígenes. Mis padres sólo me contaron de mis abuelos sus nombres. A excepción de Manuela, mi abuela materna, el resto fallecieron dos décadas antes de mi nacimiento y nada conocía de ellos.

Mis padres, originarios de Biscarrués y Piedramorrera un pueblo y una aldea labriega perteneciente a la comarca de la villa de Ayerbe, emigrarían en su misma provincia a finales de los años cincuenta a la floreciente, por aquella época, ciudad industrial de Sabiñánigo, centro neurálgico de la comarca alto aragonesa del "Serrablo" que requería abundante mano de obra para sus fábricas.

En mi hogar nunca oí hablar del pasado, era un tema tabú. Mis padres, niños de la Guerra Civil Española, jamás olvidaron la triste y miserable época que les tocó vivir. Crecí desenraizado de mis orígenes y adoctrinado en un barrio obrero donde la educación estatal y la cultura eran deficientes. 

Tras la muerte de mis padres allá por el 2003 caí en un oscuro abismo, siendo víctima de una profunda “crisis noógena” provocada en parte por mi ajetreada vida laboral. Sería entonces, en el transcurso de esa "dichosa" psicosis, cuando un día me detuve centrando mi atención en descubrir el enigmático influjo que me perturbaba, alterando toda mí percepción, cada vez que me detenía a contemplar alguna de las cuatro instantáneas de Compairé, que me cautivaron desde el principio.

Cuando en el año 2006 visité ilusionado la Fototeca Provincial de la Diputación de Huesca, con la intención de conocer la fecha en la que Compairé realizo las fotografías de la Feria, desgraciadamente la ignoraban, sólo conocían la cámara con la que Compairé las detuvo. Se trataba de una novedosa Thornton Pickard de placas de cristal de 6 x 9 centímetros.

En la Fototeca oscense no les constaba la fecha en la que Compairé perpetró las imágenes de la desaparecida Feria de Ayerbe, situándola sin certeza alguna en la década de los años veinte del pasado siglo XX. El estudio de las fantásticas fotografías de la Feria de Ayerbe a supuesto para mí una gran revelación de incalculable valor espiritual.

Que me gustaría compartirlo con todo aquel que lo desee y quiera conocer e introducirse en ese extraordinario fenómeno de las "Coincidencias Significativas" denominadas a primeros del pasado siglo XX por el médico psiquiatra, psicólogo e investigador suizo Carl Gustav Yung como "Sincronicidades". La “Sincronicidad” nos revela algo importante. Algo que tenemos que interpretar con la intuición .

La “Sincronicidad” es la consciencia superior; eso que muchos llaman Dios, Jehová, Buda... manifestándose a través de “Coincidencias Significativas” para darnos a entender qué aspectos son más importantes para nosotros, con el fin de ayudarnos comprender y seguir adelante.

"La sincronicidad aparenta ser la fuerza de la naturaleza que responde a la atracción del alma. El objetivo de la sincronicidad es despertarnos del letargo para alinear nuestros destinos con la verdad, es decir, con todo aquello que más se aproxima a la realidad".

 

En la actualidad para la mayoría de las personas las "Coincidencias Significativas" o "Sincronicidades" quedan más ocultas que las rancias y profundas raíces de los arboles.

 

Música: Nacho Acín y Carlos Gonzalbo

Las personas mediante el recuerdo vuelven sobre sí mismas.

M.Buen assemblage, romana de libras 20x30 cm.

El artífice proyecta parte de su psique en la materia a través de objetos inanimados.

Marie-Louise von Franz

 

       

   "Solo cuando la verdad va acompañada de una experiencia

   existencial, emocional, se vuelve suficientemente fuerte

   como para poder influir y transformar nuestra visión del mundo".  

                                                  

                                                                               Albert Hofmann

 

Cada uno de nosotros afronta un destino. Nacemos en este universo, crecemos, jugamos, nos enamoramos, trabajamos, envejecemos y al final de nuestras vidas nos enfrentamos a la muerte.  Talvez rebuscando en nuestros orígenes olvidados sin razón, encontremos señales evidentes para averiguar la verdad a la constante lucha por la supervivencia, a la precariedad de la propia vida humana y a la constante presencia y angustia por la muerte

LA FERIA DE AYERBE. Un siglo después. (PROLOGO)

Conociendo y asimilando el pasado podemos ir más allá del mundo del que formamos parte. Osho

LA FERIA DE AYERBE. Un siglo después. Vistas generales.

Los números en rojo indican el número de la página del libro catalogo- Huesca: Ferias y Mercados donde aparecieron las imágenes publicadas por primera vez. El número 1º en fucsia indica el número del video de la colección LA FERIA DE AYERBE. Un siglo después.

LA FERIA DE AYERBE. Un siglo después. Página 47

La fotografía no muestra la inmortalidad del pasado, sino la continuidad del presente.

"La sincronicidad aparenta ser la fuerza de la naturaleza que responde a la atracción del alma. El objetivo de la sincronicidad es despertarnos del letargo para alinear nuestros destinos con la verdad, es decir, con todo aquello que más se aproxima a la realidad".